Un enfoque proactivo
La contaminación del producto por alérgenos o microorganismos, como Salmonella y Listeria, son algunas de las principales causas de los problemas de seguridad alimentaria y las retiradas de los productos. Los costes implicados pueden ser significativos, así como el daño en el valor de la marca y la confianza del consumidor. La transmisión de virus en el lugar de trabajo pueden poner en peligro a su producto y a sus trabajadores. Desde las pruebas hasta el soporte de servicios técnicos, un plan de control medioambiental es un enfoque proactivo a fin de mitigar el riesgo para su negocio verificando que los sistemas de gestión de seguridad alimentaria funcionan según lo previsto y evitando costes innecesarios.




























